las cosas pueden seguir girando, las sombras se proyectarán a determinada hora,
en determinado espacio,
a menos que algo cambie
todo esto me sabe a invisibilidad putrefacta
a desidia elegida
a sillón, a sueño
y si yo elijo cambiar una cosa por otra
venderte que es esto, porque para mí lo es
aunque sospeche que para vos no,
porque ves otra cosa
no ves el azúl no entendés el dolor
quien inventó las agujas,
el mecanismo doloroso, la anestesia
la hipocresía, quién te regaló ese puto reloj

podría cegarme, cegarme,
ya no te busco no quiero verme en vos ni que me mires, si me odiás
es muy facil decirlo
vos nunca rozaste ninguna tangente
ni te limaste un hueso con la berretísima filología del uranio,
bua
qué fácil que es hablar, de lo desconocido

berreta mal
miedosa al palo
re ida
siempre
isla monolítica ausente equidistante, desafiando la ironía de cada pieza que reverbera pulsos alfanuméricos
que ridículos
dijimos
lloramos tanto, todos vestidos del color más triste
el único que me aboca ,
el que a vos te queda tan bien.