se desvaría el envión en el vaivén automático, precipita y ese caudal se acelera yendo a 1000 x la autopista, x la auto- pista, xq todo lo que anhelamos se derrite como el hielo y se desarma, alto poder magenta que incendia, ese caudal del río emana y cae dulce, mi sol se expone al máximo punctum naciente si las condiciones circundantes son propicias, aplasta la planicie el murmullo incipiente del destierro del refugio de lo conocido, y es peligroso, es sedante es suavecito es calentito es dormidero, de fugaces espantos, oh! el circo los círculos los incipientes circunscriptos, los corredores los coeficientes, los que cooperan los que coexisten. derogo mi fé en los vaivenes, me aproximo a lo desconocido con el placer y el incendio del uranio, adoro ese anclaje, emplazo mi adoración hacia el peligro de lo que aun no emplace una forma tangible, porque las concepciones que idílicamente se materializan articulan en anclajes estoicos, y en verdad nada de eso podrá salvarnos, nada de eso nos propiciará la libertad venerada, ni el susurro oportuno al oído, claro que si, claro que podremos salvarnos, si evadimos la violencia supeditada, si logramos generarnos la ocasión de la siesta a la sombra del sauce, si es que articulamos la ritual comunión con los astros celestes, y un sutil cabrioleo ante la mutación de lo propio, detenerse, y observar, observar con extremo detenimiento la particula desfasada de yatuk desvanecerse, la ruptura finita y brillante del intersticio, la calma, la calma, la calma
se saberse uno
de entenderse parte prescribiendo
danzando las voces de cantos frenéticos,
las voces tuyas bañadas
por una radio de lluvia de interferencias
pinchadas x ángeles de amor y suero
descubro ese anclaje, devengo
fluyo atravieso convengo con los aires celestes, ahumados
tu anclaje me propicia la calma, la calma
la calma
el traspié se articula en un gesto
nos derretimos desarticulando
el resabio del futuro,
y de la calma
del meteorito que incendia y la hormiga llevando una hojita a su nido
el mar en la arena
la fosa brillante.