poema para berlín

te juro que acá la energía se expande
sospecho que es algo de la historia de la mística de la tierra
comprendo ahora que todos los espacios emanan sus fuerzas
una ciudad es un caótico conjunto
de edificaciones
de decisiones
calles, puentes, la sangre de los recuerdos cruzados por las historias
las materias que siembran las tierras,
los recuerdos de las tumbas, los ideogramas, las señaléticas
los barrios son los amores de cada verano
las inquietudes que devoran mi tiempo
estruendos y páginas de libros 
que encuentro en la basura
 las electrónicas ondas
que se emanan alimentándose de los aromas
y de los parques
agosto y septiembre en la ciudad del muro
aflora en el aire suave
el recuerdo de lo terrible
de lo doloroso
la robótica industrialización torna metálicos los mecanismos
emprender la coyuntura de defenestrar lo factible
atravesé tus cementerios 
en mi tumba aprendí a leer entre líneas
desorbitando el abordaje binario
arrimé ese anclaje al extremo del acto
como un puente hirviente
asimilé destrezas o/y temblores
en el cuarto de cali ahora
ismael nos convida un té verde
y hablamos de los jeroglíficos de andalucía
y sobre el devenir de la reprogramación del sistema operativo
que rige nuestro pulsos, eject:-
voces de sirenas turquesas esbozan en ecos un sutil desliz sobre el cuestionamiento que nos atraviesa en sueños
confiero una hipótesis entramada en experiencias
y plausibles posibilidades de anidados refugios
-What game do you wanna play?
 la matriz de las escaleras duplicadas en pasillos de oscuridad perversa
los objetos flotan en el humo espeso de la delicia,
katasia en el juego se amaca, se place
solo posee una pierna, es robótica
es tan hermosa
y peligrosa
devela una vigorosa oscilación
que me imana
y me seduce
meteoritos vuelan brillantes
como fuegos artificiales
son verdaderos
no contaminan
las tierras las nadan
adormecidos equinos
bien podrían acabar los gratuitos abordajes facilistas de las formas
los caminos son los contornos, los límites las filiales, los refugios los anclajes
pedazos, escombros, culos y nubes
bailando,
alrededor del fuego que devendría múltiple,
interconectado, incipiente
calorcito al sol
supimos ser libres y amarnos
por fín aprehendimos el afán de la astucia
esa tarde en el parque irradiamos
fosforecentes rayos violetas 
que nos envolvieron en nubes rosadas de opio, en nubes acolchonadas, algodonadas,
como las que flotan en el pálido cielo celete atravesado por aves, por aviones, por naves espaciales.
última semana 
con fede nos fuimos a un monumento de millones de edificios iguales, color manteca como el mantel de Sarkis la primera noche que nos amamos.
llueve toda la semana y percibimos el gusto amargo de la lejanía que nos acecha como promesa,
en ese puente tungsteno en ese barrio fantasma. te ví estirar las distancias cargando tu equipaje en la espalda
 me quedé mirando sin cruzar la autopista.
no dijimos nada
mientras bajábamos la botella del whisky.
nos ahorramos el estrellar del llanto y del agua,
siempre supimos,
siempre modernos.
los tiempos de los trenes nos gustan
nos gusta perder aviones
fechas de pasaportes y festividades,
fuimos a una disco, te vestí con mi ropa.
la musculosa en red traslucia tu abdomen moreno.
te mordí los pezones. eso te excitaba.
que te mordiera con amor suave al oido
bailamos un poco el techno aun no tan violento en la pista más disco,
caíste en mis brazos mareado
fue la exponencial efectitud de la pasti,
el éxtasis nos arrojó al único sector alumbrado amarillo
de la negra catedral de lo profano.
nos dijimos en las escaleras que nos amábamos,
que nos queríamos de veras, con fuerza, templanza
vos y yo:
cómplices del 0800, 
tiramos tus libros por el balcón incendiados tu última noche en villa crespo
la próxima vez que nos vimos entre lo blanco,
entre las nubes más pálidas, mas algodonadas
de los cielos pálidos celestes donde flotan los aviones que ayudan a coartar y comprender las distancias. 
siempre terminamos reclamando nuestra merecida potestad 
sobre los imaginarios y las intuiciones. preposiciones
de los mecanismos, nos ayudamos a desprogramar ciertas pulsiones, 
emprendimos el acto
a través del túnel
los senderos de flores, la verdad de la esencia, las inquietudes profanas
nuestros fuegos azules incendian las calles,
me parece bien
hay muchos turistas acá
nuestra potestad de
todo
reclamamos una vez más
nuestra potestad del libre albeldrío
es inminente una re-programación de sistema
catástrofes mundiales
catarata
inundación,
inundación de amor
de empatía
de 

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al despertar la confusión englobada
inunda la sala, el cuarto, 
estira las sábanas
no sé 
que día es
agosto/ septiembre
no se cuantos años tengo
creo que dormí dos días
me desperté en sueños y  respondí un mensaje
pensando que eran las 3 de la tarde
pero eran las 3 
de la madrugada
por la ventana un cielo siempre del mismo color
nos alumbra un meteorito color azulado
algo que brilla y que genera un efecto
óptico, acá todo 
es un poco más caótico,
los objetos se resbalan y se estrellan
los cables se enredan, aprendí a conducir la luz.
 observo a través de la vidriera como se derrama la lágrima
en el rostro maíz de una señora que llora mientras toma un cortado
recordé los cables
le regalé un caramelo
de menta relleno
de chocolate:
algo va a estallar, 
soy ese caudal de río que emana, 
me conjuego en esa fuerza, calores, aromas, conexiones
danzamos electrificados 
retomados por las ondas cinéticas, 
inventamos un coso de chispas de plumas, blancas como las nubes algodonadas de los brillantes cielos celestes, atravesados por fulgurantes aviones que duplican el tiempo, la factibilidad de la materia y la perdurabilidad de los átomos sobre la especie