Hombres, leones, águilas y perdices, ciervos, gansos, arañas, peces silenciosos que antes poblaban el agua, estrellas de mar y todo aquello no perceptible a la vista
todas las vidas después de describir su órbita se han extinguido
ya hace miles de siglos que la tierra no lleva sobre sí un solo ser viviente, y esta pobre luna inútilmente enciende su faro
las grullas ya no se despiertan en el prado con un grito y ya no se oye a los escarabajos de mayo en los tilares
los cuerpos de los seres vivientes se han hundido en el polvo y la materia eterna los ha transformado en piedras, en agua, en nubes, y las almas de todos ellos se funden en una: la común alma universal.
una vez cada cien años despego mis labios para hablar, y mi voz suena desolada en este desierto. Vosotros, pálidos fuegos, al morir la noche vagais por el alba, pero sin la palpitación de la vida. Por el temor de que en vosotros vaya a surgir la vida, el padre de la materia eterna, el demonio, produce a cada instante el cambio de átomos y os transformais continuamente. Solo el espíritu permanece constante e inmutable en el universo.
Yo no sé ni dónde estoy, ni qué me espera. Pero se que está predestinada mi victoria. Materia y espíritu se unirán en una maravillosa armonía y se instaurará el reinado de la voluntad única.
remix