dolor en el lado derecho,
en el izquierdo, en el centro
aún así sigo buscando discernir con la mirada
el límite visible de todas las cosas.
ya lo se ya lo sé,
ya lo sé
lo leí en algunos tantos libros, lo escuché en la calle
me lo enseñó mi madre
después me quemé,
me abolí,
me distorsioné,
pero sigo acá
a mi pesar,
ahondando en imágenes
vistas a través del velo inherente
y pegajoso
 de la hipocresía.

desde la vez primera que descubrí mi reflejo en el espejo,
sostengo a presión la astillita punzante
para que no caiga más sangre,
para ya no mancharme
ni de sosiego ni de osadía

caí contra una vidriera de moda, el vidrio estalló
un prisma triangular punzante atravesó mi cerebro,
la sangre rojísima se derramó en la calle.
fue un accidente,
una joven murió esta tarde por constitución,
eso dijeron los diarios.

ola de frío polar.
comodidad asesina.
soledad oportuna,
sen ten cia
global
personal
auto
referencial
después de tantos años de psicoanálisis,
después de tantos libros
hay en mí menos esperanza,
mas desasosiego,
mas cobardía.
no sé si serán las películas
si cada vez que regreso a mi hogar
encuentro allí al mismo cuerpo inerte
despierto -dormido
yaciendo
cegado
bañado en luz celeste,
en voces armadas,
en colores sin nombre
líneas de interrupción
lo atraviesan, derivados cables
eléctrica decadencia
intercomunicación instantánea y falaz
yo sigo haciendo todo mal,
mal sin estilo
 mal decadente
como algo que leí en un fragmento
de dorian grey

dolor gris

dagas grasientas

grietas distorsionadas

dialéctica gastada

derrocamiento de lo genuino
decadencia de lo gracioso
deshinibida germinación de pirañas asesinas
idas
percudidas

recordé,
algo que antes nunca ví,
que no entendía

pero ahora veo
eso nunca fue transparente

hoy es 20 de julio

y dentro de un año
quizás esté muerta.