plazita del conurbano
mujer triste,
alguna cosa roja por ahí,
por allá
un charco con agua podrida
mil opciones, eso es lo que te apabulla
la era de las conexiones infinitas, de las mentiras en la cara
de las infinitas
ganas
de poseerlas todas
en un instante
fugitivo
y preso de los pesares de nuestros progenitores
no sabrían que seríamos tan conscientes y planearíamos su muerte
LUZ VERDE
dejá de llorar por lo que no existe, dejá de llorar, dejá de llorar
de repente alguien recuerda que no está muerto,
en realidad
chequea su pulso y hace un pequeño corte en su muñeca para ver si es rojo
entonces:
TIEMPO FINAL
adrenalina
ÉXTASIS doloroso y fugaz que después es vacío
esto es un inicio de depresión
no hay momento mágico, ni sucesión contínua
porque el nudi en la garganta debería decantar en desenlace, alguien podría explicarme a qué se debe tanta desidia y vaivén angustiante, ACASO NADIE SE EREJE SOBRE SU GASTADA POSICIÓN Y SE SOFOCA ANTE LO POCO REAL QUE ES TODO ESTO.
perdón por gritar, dijo manuel después de decir todo eso.
es en lo que pienso todo el tiempo.
no voy a hacer nada por cambiarlo
compremos cigarrillos
cuando cojamos y nos olvidemos del tiempo, entonces quizás sea un poco más animal
y eso nos gusta a ambos.
la placita del conurbano no existe, la mujer está muerta,
lo rojo no es tu sangre, hacé un tajo y comprobá que no hay nada,
están vacíos
cúmulos de infinitas posibilidades
hijos de la lágrima.