PERDÓN , no me encuentro en estado de pensar ningún tipo de futuro posible
estrictamente arrebatados, me senté a pensar en vos una tarde más y sigo, al tiempo, perdiéndolo, gastándolo, dejandolo ir acaso tan livianamente y sin pesar alguno ni remordimiento procaz
TU GESTO, ese gesto
ya no podremos olvidarnos, acaso por eso, si no me esmero, podría esbozar de un tirón todos mis recuerdos más audaces, ahogar aquellos secretos, las oportunidades en que fuí ridícula o cruel, la vez aquella en que dejé morir, una de las tantas en que solo pensé, sin siquiera dudarlo, en nada más que en la finitud de mi persona.
se acabó el tabaco, el tiempo sigue deslizándose astuto y frío sobre mi espalda como una espada letal y filosa, como el miedo de no verme, de no volver a verte, de perderme en la gloria de los astutos o en el miedo de los inocentes, en el miedo recide mi amigo más letal y por eso leal maldito juego de palabras absurdas, palabras de qué

palabras de nadie.
último cigarrillo
me enfrento al miedo del vacío de la noche, de los quioscos cerrados, de la desesperación del tiempo, del reloj de la mañana, quién habrá creídose oportuno al postular que el saber nos haría libres, no constituiría hermosos, nos gozaría eternos
quienes osaron adular las santas escrituras, creer en los titulares del diario de cabecera,  vaticinar las noticias de la tv?
sin haber descreído vez alguna de la voz propia, es una empresa cuasi utópica pretender descreer las voces de afuera, mentira
probablemente sea al revés.
pero sos hermoso, moribundo y letal, canónico, absurdo y certero. maldita partición del infinito, probabilidad infranumérica, saberes profanos. MALDITO INSTANTE QUE AHOGO EN MI ALMOHADA CADA MAÑANA DESPIERTO ORIUNDA Y EXTASIADA DE MUERTE, DE ACCIÓN, DE AGONÍA.