nunca antes me sentí tan viva. Estando así, tan dispersa, desmadejando el tiempo, abusando de las drogas, de los vicios, de las malas compañias, ¿qué mas podría decirte? nada se desvaneció, aún sigo llorando al enfrentarme con la finitud (el cuerpo rezagado e inerte de un pájaro, una palabra en un libro, la muerte de una flor, los días que no vuelven). todo aquello que excede mi campo de visión, las locuras que dicen nuestras madres, las ganas de morir, la angustia paralizante que ya cesó, que siempre vuelve.